Trascendencia de la Luna Llena (Extracto)
(Conferencia dada en Lieja, Bélgica el
16 de julio de 1974)
La luna llena y la
luna nueva son los dos puntos nodales más importantes de la
consciencia humana. De hecho, toda la actividad mental de los seres
biológicos de esta Tierra se debe al influjo de la luna. La atracción
magnética tanto del reino biológico como no biológico se debe
asimismo a la influencia de la luna y de la Tierra. Así también, las facultades
de germinación y de reproducción se deben a la actividad de la luna.
| Resulta un evento planetario irrepetible, aquí afiche del 2012 |
Cuando nuestra
constitución no nos ofrece ya resistencia en absoluto es cuando empezamos
verdaderamente a existir y entonces nuestra constitución deja de existir por completo
para nosotros. Este es el estado de meditación que la fase creciente de
la luna nos proporciona.
Durante la fase
creciente de la luna podemos experimentar este estado de meditación
en beneficio nuestro, ya que las líneas de fuerza que pasan de la mente
al cuerpo y viceversa están armoniosamente colocadas, y la
condición de perfecta salud y tranquilidad en que se encuentran todos
nuestros vehículos inferiores hace que éstos no nos ofrezcan ya
resistencia alguna y que podamos por tanto vivir en nuestro interior, y eso es precisamente la
meditación.
Un secreto acerca de
la meditación es, que no se trata de alcanzar un estado
de meditación, sino de hacer
desaparecer otro estado que no es meditación. Porque lo que llamamos
meditación es el estado natural y lo que Ilamamos actividad de reacción es un estado innatural. Así es que no se trata
en absoluto de alcanzar la meditación, sino de hacer tan sólo
desaparecer el estado de no-meditación. La bondad no consiste en alcanzar
algo bueno, sino en eliminar lo que no es bueno; es decir, que el no
hacer obras malas nos convierte en seres buenos.
Ahora la fase
menguante de la luna empieza a producir grandes molestias objetivas.
Empezamos a observar nuestra actividad en casa o en el trabajo.
Empezamos a observar de cerca la posición de la luna y las condiciones existentes en
nuestra casa y nos damos cuenta de que durante las horas en que la luna llena
se está terminando se producen grandes cambios en nuestro quehacer diario y nos
damos cuenta que tenemos que terminar algo o tal vez empezar algo nuevo…,una
alteración grande o una discusión con la mujer o el marido o con otra persona
porque cada uno quiere hacer las cosas de una manera...Hasta que no seamos
capaces de regular esta reacción externa, hemos de seguir el curso de la luna e intentar
sacar provecho de la luna mediante ello.
La luna nueva y la
luna llena son los días más propicios para meditar en nuestro interior, y son días de
gran oportunidad para contactar con las
fuerzas superiores en nosotros y fuera de nosotros. Uno puede entrar en contacto con las fuerzas
superiores que llamarnos Devas y con
las fuerzas superiores que llamamos Maestros sea en el día de luna llena o en el día de luna nueva. Creo que
muchos de vosotros habéis leído con gran veneración el libro titulado "El
Discipulado en la Nueva Era". La manera de contactar con el Maestro es
meditando el día de luna llena. Lo
primero que tenemos que hacer es saber la fecha en que cae la luna llena al menos
tres días antes para poder prepararnos a vivir en actividad de yoga.
La actividad de meditar es la actividad de entrar
en contacto con las fuerzas superiores. De este modo
podremos contactar con facilidad con ellas
cada mes; pero si nos acordarnos solo el día anterior de que al día siguiente es luna llena, no podremos
hacer nada, porque habremos fijado
ya nuestras citas o compromisos sociales para ese día, ¡y para un occidental una cita es algo mas que
una cuestión de vida o muerte! El
occidental no es capaz todavía de ver la importancia que tienen estas fechas, y como consecuencia malgasta
el día de luna llena atendiendo a las
formalidades con los amigos y el día se va entre hola, buenos días y gracias, y para terminar le diremos buenas noches a la luna
llena, ¡y a ver si hay más suerte al mes que viene...!, y otra oportunidad más
que se pierde.
En India, uno puede cerrar los ojos y
ponerse a meditar incluso aunque vaya a venir a verle un amigo, porque el amigo
lo comprende fácilmente y ya se sentara también a meditar o se ira
tranquilamente si tiene alguna otra obligación que hacer, pero nunca se tomara
a mal que no lo haya saludado. En India somos
libres para practicar el yoga. Vosotros
también podéis ser libres, y nada se os pondrá en el camino si sabéis
coma organizar bien vuestro tiempo.
Acordaos de anotar el día de luna llena
cinco días antes como mínimo, no vaya a ser
que caiga en domingo y nos la tengamos que perder... Es preferible perder un día de fiesta antes que perder un día de
luna llena. Aseguraos el día de luna llena y olvidaos del domingo,
porque al cabo de siete días vuelve a haber otro domingo, pero la luna llena no vuelve hasta dentro de un mes y se trata
de una gran oportunidad.
En los Vedas se dice
que la luna es la puerta entre nosotros y el mundo que nos rodea; eso es debido a que
la luna gobierna la mente, y la mente es la
puerta entre nosotros y los demás. El día de luna llena el Yo Soy que
está en nosotros se refleja sobre nuestra mente y también sobre los demás como
una hermosa expresión de armonía. Por eso, si volvemos la mente hacia nuestro
interior, la armonía se focaliza sobre nuestro ser, y nuestra mente se coloca
directamente ante nosotros. La mente es un
espejo. Si colocamos el espejo justo enfrente de nosotros, nos veremos sólo a nosotros mismos, pero si lo
colocamos con un ángulo equivocado veremos la cara de otos.
Meditar en el día de luna llena neutraliza
la actividad objetiva. Así entramos y vivirnos en nuestro ser, y él nos lleva a
otro plano de conciencia automáticamente. Es fácil llegar hasta los planos
etérico y búdhico en un día de luna llena o
luna nueva.
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