Acuéstate con un escritor
porque puede excitarte tan solo
escribiendo. Bésalo porque puede convertir una aventura de una noche en un
poema que defina la vida. Un romance de fin de semana en una novela aclamada. Un
encuentro esporádico en uno de sus libros más vendidos. Agárrate a sus caderas
para que pueda convertir aquella noche lluviosa en un hostal de Dublín en tres
estrofas que le hablen al corazón de lujuria y soledad.
Usará la literatura para
desvestirte. Usará sus palabras para excitarte. Citará la obra de otro escritor
en el momento preciso para llevarte a la cama. No te darás cuenta de que
accidentalmente lo cito mal hasta que llegues a casa y lo busques en internet
solo por que necesitas sentir esas palabras una vez más.