Desde hace algún tiempo me da vueltas en la cabeza publicar un articulo que pretenda profundizar en la importancia de no ingerir animales impuros o alimentos que pongan en riezgo la pureza de nuestra sangre. En tal sentido decidí documentarme un poco más sobre el tema y encontré cosas que no son muy maravillosas. Entendí que nuestros antepasados, -y en especial los hebreos- sabían que la pureza de la sangre equivale a la purerza del alma. En otras palabras la sangre humana y el alma están concetadas de alguna forma y si queremos tener un "alma pura" debemos tener, ineludiblemente una "sangre pura".Lo que me llamó la atención es que el Pueblo Escogido prohibe tajantemente a sus ciudadanos el alimentarse de aquellos seres vivientes que están señalados como inmundos, sin embargo hacen incapie en que pueden y deben ser "dados a los extrangeros", es decir a todo aquel que no pertenece a su raza.
Esto me ha hecho reflexionar puesto que hoy en día es sabido que los dueños de las grandes cadenas de comida rápida y procesadoras de alimentos transnacionales son judíos o tales empresas están en mamos sus consorcios, y justamente esas cadenas en su mayoría distribuyen alimentos que ellos mismos no dan a comer a sus hijos, es decir saben que tales productos producen afecciones a quienes lo consumen. Estonces, ¿por qué dañar al resto de la humanidad mientras procuras a toda costa mantener tu propia raza lo más saludable posible?
Esto me ha hecho reflexionar puesto que hoy en día es sabido que los dueños de las grandes cadenas de comida rápida y procesadoras de alimentos transnacionales son judíos o tales empresas están en mamos sus consorcios, y justamente esas cadenas en su mayoría distribuyen alimentos que ellos mismos no dan a comer a sus hijos, es decir saben que tales productos producen afecciones a quienes lo consumen. Estonces, ¿por qué dañar al resto de la humanidad mientras procuras a toda costa mantener tu propia raza lo más saludable posible?
Un poco de historia...
En la antigüedad la humanidad mantenía códigos estrictos en relación a qué alimentos ingerir y cuáles no. La Biblia dedica importante espacio a este tema con el fin de recalcar al pueblo elegido –los hebreos- cuáles alimentos están permitidos para su alimentación. Hoy en día la ciencia comienza a descubrir poco a poco razones de peso que justifican por qué no debemos incluir en nuestra dieta básica algunos de aquellos alimentos considerados como “impuros” por la Ley de Dios, como el caso de el cerdo y toda su infinidad de parásitos que sobreviven al fuego más intenso, o el bagre que por no poseer escamas permite que en su piel se alojen toda clase de bacterias latentes en el fondo marino, etc, etc.
De los acuáticos son puros los que tienen aletas y escamas, y no se especifican los impuros; de los volátiles se da una lista de las aves impuras, que comprende en general las aves rapaces y otras como el murciélago, etc.; entre los menores que vuelan, son impuros todos los que andan a cuatro patas, excepto los que tienen las dos de atrás más largas para saltar, concretamente la langosta en sus diversas formas; los reptiles son todos impuros, y se especifican. La impureza de estos animales afectaba a no poder ofrecerlos en sacrificio (Gen 8, 20), ni comer su carne, ni tocar su cadáver. También era impuro, a efectos de contacto, el cadáver de un animal puro muerto naturalmente (Lev 11, 39-40). Esta clasificación de animales puros e impuros es preciso interpretarla dentro de su contexto histórico, la vida entera del israelita era como un culto ofrecido a Dios, por eso el pueblo santo del Dios Santo (Levitico 11, 44) debía distinguirse, hasta en esos pormenores, de todos los demás pueblos.
1 Habló Jehová a Moisés y a Aarón, diciéndoles: 2 Hablad a los hijos de Israel y decidles: estos son los animales que comeréis de entre todos los animales que hay sobre la tierra. 3 De entre los animales, todo el que tiene pezuña hendida y que rumia, éste comeréis. 4 Pero de los que rumian o que tienen pezuña, no comeréis éstos: el camello, porque rumia pero no tiene pezuña hendida, lo tendréis por inmundo. 5 También el conejo, porque rumia, pero no tiene pezuña, lo tendréis por inmundo. 6 Asimismo la liebre, porque rumia, pero no tiene pezuña, la tendréis por inmunda.
7 También el cerdo, porque tiene pezuñas, y es de pezuñas hendidas, pero no rumia, lo tendréis por inmundo.8 De la carne de ellos no comeréis, ni tocaréis su cuerpo muerto; los tendréis por inmundos.
9 Esto comeréis de todos los animales que viven en las aguas: todos los que tienen aletas y escamas en las aguas del mar, y en los ríos, estos comeréis.
10 Pero todos los que no tienen aletas ni escamas en el mar y en los ríos, así de todo lo que se mueve como de toda cosa viviente que está en las aguas, los tendréis en abominación.
11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.
12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis en abominación.
13 Y de las aves, éstas tendréis en abominación; no se comerán, serán abominación: el águila, el quebrantahuesos, el azor,11 Os serán, pues, abominación; de su carne no comeréis, y abominaréis sus cuerpos muertos.
12 Todo lo que no tuviere aletas y escamas en las aguas, lo tendréis en abominación.
14 el gallinazo, el milano según su especie;
15 todo cuervo según su especie;
16 el avestruz, la lechuza, la gaviota, el gavilán según su especie;
17 el búho, el somormujo, el ibis,
18 el calamón, el pelícano, el buitre,
19 la cigüeña, la garza según su especie, la abubilla y el murciélago.
20 Todo insecto alado que anduviere sobre cuatro patas, tendréis en abominación.21 Pero esto comeréis de todo insecto alado que anda sobre cuatro patas, que tuviere piernas además de sus patas para saltar con ellas sobre la tierra;
22 estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie.
23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en abominación.
22 estos comeréis de ellos: la langosta según su especie, el langostín según su especie, el argol según su especie, y el hagab según su especie.
23 Todo insecto alado que tenga cuatro patas, tendréis en abominación.
24 Y por estas cosas seréis inmundos; cualquiera que tocare sus cuerpos muertos será inmundo hasta la noche,
25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.
26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare será inmundo.
25 y cualquiera que llevare algo de sus cadáveres lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche.
26 Todo animal de pezuña, pero que no tiene pezuña hendida, ni rumia, tendréis por inmundo; y cualquiera que los tocare será inmundo.
27 Y de todos los animales que andan en cuatro patas, tendréis por inmundo a cualquiera que ande sobre sus garras; y todo el que tocare sus cadáveres será inmundo hasta la noche.
28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.
29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su especie,
30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.
31 Estos tendréis por inmundos de entre los animales que se mueven, y cualquiera que los tocare cuando estuvieren muertos será inmundo hasta la noche.28 Y el que llevare sus cadáveres, lavará sus vestidos, y será inmundo hasta la noche; los tendréis por inmundos.
29 Y tendréis por inmundos a estos animales que se mueven sobre la tierra: la comadreja, el ratón, la rana según su especie,
30 el erizo, el cocodrilo, el lagarto, la lagartija y el camaleón.
Y miren en lo que termina Deuteronomio, la recomendación que se le da al pueblo de Israel –ojo pelao- :
“No comeréis ningún animal mortecino. Lo podrás dar al forastero que está en tus ciudades, para que él lo coma; o lo venderás a un extranjero. Porque tú eres un Pueblo santo para Jehovah tu Dios”.
De hecho las mayores fabricas del mundo de alimentos enlatados, salchichas de cerdo, comida rápida, fábrica de embutidos, diablitos, etc, etc, están en manos de representantes del Pueblo Elegido. ¿Coincidencia?
El periodistra Rick Martin entrevista al autor del libro "Los Asesinos del Vaticano" Eric Jon Phelps, en relacion al magnate W.R.Grace y vean lo que resultó ser este sweñor, nada menos que el dueño y amo de la supercadena Taco Bell: Martin: ¿Alguien ha ocupado su lugar?
Phelps: ... Y, desde luego, ¿adivine quién es dueño de Taco Bell?: W.R. Grace.
Así que ahora nosotros vemos a W.R. Grace envuelta en el envenenamiento de América con cadenas de comida rápida, de modo que cada uno tenga enfermedades del corazón, arterias obstruidas, de modo que ellos puedan ir a cirugía y luego enriquecer a la profesión médica, mientras ponen en práctica su inquisición médica. ¿No es eso evidente? Así que no solamente ellos están matando a todo el pueblo americano, sino que ellos están obteniendo miles de millones haciéndolo.
Martin: Estoy seguro de que ellos van riendo todo el trayecto al banco.
Y los vegetarianos, ¿qué dicen?
Los vegetarianos sostienen que cuando Dios creó al hombre le dio una dieta de hierbas (Génesis 1.30). esto, naturalmente, está fuera de discusión, pero en Génesis 9.3,4, Dios le dijo a Noé, "Todo lo que se mueve y vive, os será para mantenimiento: así como las legumbres y plantas verdes, os lo he dado todo. Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis". Este pasaje declara que Dios mismo le dio al hombre permiso para comer carne, siendo la única restricción que su sangre fuera derramada.
SANGRE=ALMA
Y qué dice Dios en relación a nuestra SANGRE?
Génesis 9: 4 y 9: 5
« Solamente usted no comerá la carne con su alma, es decir la sangre. Pero pediré cuenta de la sangre de cada uno de ustedes. Le pediré cuenta a todos los animales y al hombre, a los hombres entre ellos, pediré cuenta del alma del hombre. »
Es decir usted, quiene nos lee y yo tendremos que rendir cuentas, tarde o temprano de la pureza de nuestra sangre. Más temprano que tarde. ¡Buen Provecho!
















