Por Aureliano García. Los ingleses son famosos por su puntualidad. Seguramente los habrá
impuntuales, pero es parte de la cultura el respetar a ultranza el
tiempo de los demás. No es el caso de nuestra cultura latinoamericana,
pero siempre estamos a tiempo de mejorar, si nos lo proponemos.
La puntualidad es una Virtud. No se nace con ella, se va
desarrollando con el tiempo y uno debe desear de todo corazón el ser
puntual; de otra manera, solo nos quedaremos en muy pobres intentos y
con un ramillete de pretextos que -al decirlos cuando llegamos tarde-
solamente nos hacen ver aun mas tontos y negligentes de lo que ya somos
con el solo hecho de no honrar nuestros compromisos.
Hay 3 frases que reflejan, en mi opinión, la escencia de la puntualidad, las comparto con ustedes a continuación:
“Procuro ser siempre muy puntual, pues he observado que los
defectos de una persona se reflejan muy vivamente en la memoria de quien
la espera.”Nicolas Boileau-Despréaux (1636-1711) Poeta y crítico literario francés.
“La informalidad en atender una cita es un claro acto de
deshonestidad. Igual puedes robar el dinero de una persona si robas su
tiempo.”Horace Mann (1796-1859) Educador estadounidense
La puntualidad es la cortesía de los reyes, decía Luis XIV.
También es el deber de los caballeros y la necesidad de los hombres de
negocios.
Samuel Smiles. Moralista y sociólogo inglés.
Asi pues, resumiendo: La impuntualidad genera odios, es un acto
deshonesto y es un factor MINIMO ACEPTABLE para poder moverse en la
sociedad y en los negocios.
Sin embargo, es muy común ver que la puntualidad muchas veces se
deja de lado o se le da poca importancia. En México, vivimos en el pais
de los 20 minutos de tolerancia MINIMA y (casi) nadie dice nada. Acá
llegar tarde muchas veces es visto como “fashionably late”, o sea, te
ves bien llegando tarde a la fiesta, a la cena con los amigos, etc.
Nadie quiere “llegar a barrer”, que es lo mismo que llegar a tiempo...
