El proceso que
vive cada persona durante las ceremonias
de Yagé es individual y sagrado, nada ni
nadie debe tratar de detener el fluir de esa energía en el manifestada
en esos momentos. A menos que sea la
persona preparada para esto como el taita que es el que realmente conoce las
formas adecuadas para ayudarnos en estos
procesos.
Ni siquiera la
misma persona debe tratar de detener a
voluntad esa fuerza, porque al pretender
hacerlo, tratando de detener o cambiar ese fluir de energía a su voluntad no le
estará dando el respeto y la libertad completa a la planta para hacer el
trabajo de limpiarlo y conectarlo con la verdadera sanación suya y por
consiguiente la de la humanidad, ya que
la fuerza y el fluir de la energía propia de la planta, esta solo para sanar a
través de ti a tu cuerpo y a tu alma y al planeta a través de ti como es mi
caso.
Pero solo ella
sabe la fuerza y resistencia de cada uno y nos pone a prueba en ese
proceso, solo si eres capaz de entender
que la planta te está mostrando en tu interior todas las oscuridades y toda
la impureza que están depositadas en tu ser y solo puedes perdonarte y
perdonar el proceso que te está
mostrando, porque eres consciente en ese momento y en todo el proceso, todo lo
que ves y que te aterroriza o te eleva
eres tu internamente y tomando conciencia y limpiándote a través de las expulsiones o vómitos o todas las formas que ella utiliza
para sacarnos todas esas energías
instaladas en nuestro adentro.
Estarás haciendo el trabajo correctamente. Y le estarás
dando todo el valor y respeto a la planta y a los taitas que tan amorosamente transitan
un largo recorrido des de sus pueblos hasta nuestras ciudades, para sanarnos a
través de ella.
Al querer poner
resistencia, su efecto y proceso se intensifican y es en ese momento cuando colapsamos,
porque nuestro cuerpo físico tiene un límite, que nuestro espíritu o alma no
tiene y al estar completamente en ese lado frecuencial, o plano dimensional, se
nos olvida que estamos en este cuerpo limitado, y es cuando al no dejar fluir
la energía por “x” razón, que colapsas y
se produce el desplome de tu ser como lo he vivido yo.
No juzguemos o
encasillemos los procesos, porque aun los más puros y santos serán tocados para que por intermedio de ellos los demás
tomemos ejemplos y conciencia, de que aun el más grande puede ser el más
pequeño y que por que eso sea así el no
se sentirá más pequeño, por que cuando hay amor verdadero en nuestros corazones ya no hay egos que te
quieran juzgar o arrastrar al lado que no corresponde, si eres un canal y la
inteligencia divina te quiere usar déjate usar sin resistencia.
Yo escuche y así entendí…
si eres una flauta y tocas una nota en este caso la más alta nota en el grado
de frecuencias de de las notas musicales, se esa flauta y deja que el aliento
divino te sople en la nota que él quiera, la más elevada, o al menos elevada, solo
déjate fluir sin resistencia y estarás
haciendo tu parte de ser la pura nota en
el aliento de vida que es dios en ti y no permitas que tu mente interrumpa su
fluir.
Para concluir en resumen lo que resalta es que la
apariencia solo es apariencia, todo lo que algunas personas puedan estar
inventando en función de dañar el verdadero propósito de que la medicina indígena que no es más que el origen de nuestras verdaderas
raíces sea una droga y que dañe nuestro centro cerebral, están totalmente equivocados, nuestra amada madre les
indico a los taitas que esparcieran su medicina al planeta entero para
que de esa forma nos ayudaran a salir por entero de la ignorancia y eleváramos nuestra
conciencia a un nivel más alto para poder estar vibrando en la frecuencia de
ella y ayudar de esa forma en conjunto, a su proceso de evolución así como al nuestro.
Es el regalo divino más
grande que podemos recibir. Si en verdad te amas y de verdad deseas sanar tu cuerpo físico tu alma y tu espíritu, te invito a que la tomes con personas reconocidas y autorizadas para impartirla. Y
entra en el verdadero planeta de amor y
paz que todos estamos cocreando.

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