FERNANDO LATORRE. Del chamanismo se
dice que nace con la prehistoria del ser humano, con nuestros antepasados. Su
origen se localiza en la tundra siberiana, en Rusia. Los antropólogos han
comprobado que las prácticas chamanicas se localizan en todo el planeta.
Etimológicamente “scha” significa
saber y “man”, poder. Por lo que chaman seria “el hombre que sabe” o “el hombre
sabio”. La conducta del chaman se parece a la del sacerdote, por sus rituales,
a la del curandero, por sus conocimientos terapéuticos, a la del mago y a la
del místico, por su dominio de las técnicas del éxtasis. The Cambridge
Encyclopedia (1990): “Una persona a la que se le atribuyen poderes especiales
para comunicarse con los espíritus e influir sobre ellos disociando su alma de
su cuerpo. Los espíritus le ayudan a realizar sus tareas que incluyen descubrir
la causa de las enfermedades, del hambre y de cualquier desgracia, y en
prescribir una cura apropiada.”
Para el chamanismo el Universo es
una única entidad viviente, en la que cada una de sus partículas forma parte
activa e indispensable, con un espíritu que se transmuta constantemente. Los
objetivos básicos del chaman son curar y sanar, mejorar las relaciones de la
persona con su grupo y entorno, acoplar la naturaleza al ser humano, la
curación espiritual.
Espíritus, Naturaleza y Plantas
Medicinales o de Poder son las herramientas del chaman.
PLANTAS DE PODER AMAZONICAS –
PLANTAS DE LOS DIOSES
Las plantas de poder son un “camino
de conocimiento” que se vivencia a través de un estado alterado de consciencia
al que se llega mediante la ingestión de plantas de la selva amazónica. Las
sesiones rituales con las plantas posibilitan alcanzar un estado de verdadera
percepción interior y transpersonal.
Tienen su origen en Amazonia:
Brasil, Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú. Descubiertas ancestralmente por la
practica o sabiduría popular, igual que sucede con las plantas curativas en
Occidente. Existen infinidad de plantas curativas; en Perú, las principales son
la Ayahuasca y el Tabaco, madre y padre respectivamente del resto de plantas
hijos, según la creencia de los curanderos.
Durante una toma de Ayahuasca, el
curandero solo interviene para guiar, subir o bajar el estado de embriaguez
causado por la planta y facilitar un control en el estado alterado de
conciencia de los participantes. Y para ello utiliza sus poderes (conocimientos
de su propia mareación, los cantos o silbidos de los ikaros, la shacapa, algún
instrumento musical y las sopladas de aire o sopladas con el tabaco).
La
Ayahuasca está considerada como un enteogeno que no provoca ningún tipo de
adicción, física ni psíquica. Su toma es una decisión plenamente consciente que
efectúa la persona para acceder a su autoexploración personal.
Junto al Iboga africano es
considerada una de las plantas enteogenas mas potentes del mundo. Se la conoce
con diversos nombres: Soga de los muertos, Yagé, Vegetal, La Purga. La
Ayahuasca (Banisteriosis Caapi) es una liana que alcanza sus propiedades al
mezclarla con otra planta, la Chacruna (Psychotria Viridis). Existen diferentes
tipos de Ayahuasca.
La Ayahuasca es la planta más
utilizada por las tribus indígenas amazónicas. Su uso proviene de la
antigüedad; los indígenas del rio Amazonas la utilizan no solo por sus efectos
curativos, sino por diversas razones: descubrir los planes de las tribus
enemigas, tomar decisiones importantes, analizar los sueños de su familia,
predecir el futuro, por placer, invocar espíritus protectores, como planta
afrodisiaca…
En Colombia se bebe generalmente en
ceremonias religiosas, como en el famoso Tukanoan Yurupari, rito de iniciación
para los adolescentes varones. Según los jíbaros, la Ayahuasca hace posible la
comunicación con los antepasados y bajo su influencia el alma del hombre puede
abandonar el cuerpo y vagar libremente.
Los efectos de la bebida suelen
variar según el método de preparación, el contexto en el cual se toma, la
cantidad ingerida, el propósito con el cual se utiliza, así como el control
ceremonial que ejerce el chamán. Este decide la cantidad a tomar en un ritual.
A la media hora de su ingesta, la persona empieza a presentar los efectos de la
planta, que se manifiestan con alteraciones de la percepción visual, lagrimeo,
hipersensibilidad, cambios en su sensibilidad corporal, somnolencia, visiones.
Al ritual se suman los cantos –los ikaros-, acompañados con la shacapa que
produce un ruido rítmico, y el tabaco. Por lo general se tienen alucinaciones
visuales en color.
El efecto visionario puede ser
utilizado para diagnosticar enfermedades y aplicar la terapéutica conveniente.
El chamán acoge a la persona, da consejo y efectúa su trabajo. Consigue la
sanación a través de la ceremonia y el ritual. La Ayahuasca es sobre todo una
medicina, la gran medicina de la Amazonia.
Generalmente la ingestión de
Ayahuasca produce nauseas y vómitos (interpretados con fines terapéuticos,
desde el punto de vista del curandero) y puede llevar tanto a estados eufóricos
como activos. En las visiones que provoca la Ayahuasca destacan motivos de la
selva, especialmente de la flora y fauna, con presencia de serpientes,
jaguares, todo tipo de animales, considerados como el espíritu protector de la
Ayahuasca. Viajes a través de la savia de las plantas, aparece el componente
psíquico con todos sus temores e impulsos, todas nuestras vivencias y
conflictos olvidados, que el chamán ayuda a identificar.
Este efecto visionario se debe al
principio activo de la Harmina, principal alcaloide de estas plantas, elemento
psicótico-mimético, y del DMT, efecto similar a los que producen la Mescalina
procedente del San Pedro (Trichocereus Pachanoil)
TOMA DE AYAHUASCA
Marchetti durante la toma de la
Ayahuasca.
El curandero inicia el ritual de la
toma preparando “su mesa”, compuesta básicamente por el brebaje de la planta,
Agua Florida, la shacapa, piedras, la cachimba, y el mapacho (tabaco puro). Los
participantes se sientan en el suelo alrededor de él. La sesión se inicia con
un ritual de limpieza y protección del lugar donde se va a efectuar la toma. El
curandero toma el recipiente que contiene el vegetal y le susurra unos ikaros y
con el cigarro sopla el humo en el interior del recipiente.
Seguidamente cada participante se
acerca y le sirve la dosis que él cree oportuno en una pequeña vasija –kuwise-.
El tabaco tiene un efecto directo
en la experiencia, ayuda a controlar las energías de la toma y del grupo.
Antes de finalizar la sesión, el
curandero limpiara a cada participante con un ritual específico: soplar el humo
del tabaco en manos, tórax, hombros, espalda y cortex cerebral.
Jean-Pierre Chaumeil, “Ver, saber y
poder”: El humo del tabaco es indispensable para cualquiera que desee abocarse
plenamente a la práctica chamánica y a las curas mágicas; es el camino, la vía
por la que se trasladan y se dirigen los espíritus. Es siempre soplando que el
chamán, antes de cada cura, convocara a sus auxiliares para que lo asistan.
Pero el “soplo” también connota la curación, la reparación, la expulsión del
mal.
La sesión de toma de Ayahuasca
suele durar entre 3 y 4 horas.
USO DE LA AYAHUASCA. MEDICINA
TRADICIONAL Y TERAPIAS
Es por ello que como substancia que
ayuda a la introspección podemos considerarla de gran utilidad a nivel
terapéutico.
Desde hace dieciocho años en Perú
se creó el centro Takiwasi, integrado por médicos y curanderos que trabajan en
el área de desintoxicación de toxicomanías, con éxitos bastante notables.
Finalmente creo que el uso de la
Ayahuasca y las plantas curativas de la Amazonia son un instrumento que los
occidentales debemos aprender e integrar de otra cultura, a la vez que retomar
la espiritualidad que el concepto de enfermedad tiene en esos países, lo que en
Occidente empezamos a entender como Salud: la integración de un estado completo
de bienestar físico, psíquico y social.
RESUMEN CONFERENCIA FERNANDO LATORRE
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