No podía ser de otra forma... El deportista más gordo del mundo se dedica al deporte de la ''gente grande'', el sumo. Es el vigente campeón del mundo, cosa que, por otro lado, no nos extraña nada. Es complicadísimo mover o vencer los 350 Kg de peso que atesora este norteamericano.
Eso sí, su peso exagerado le está sirviendo para vencer a todos sus rivales que, hagan lo que hagan, nunca consiguen moverle, ni siquiera, unos milímetros. Unos kilitos de más muy bien llevados, por otra parte...
