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Discurso masónico de Mario Moreno Cantinflas

"Yo estoy de acuerdo con todo lo que dijo el  señor. representante de Salchichonia con humildad, CON HUMILDAD DE ALBAÑILES NO AGREMIADOS debemos de luchar por derribar la barda que nos separa, la barda de la incomprensión, la barda de la mutua desconfianza, la barda del odio."

¿A alguien se le ocurrió rescatar este discurso, pronunciado hace 40 años por Cantinflas, supuestamente ante la Organización de Naciones Unidas?. Éste fue el mismo filósofo de aquella célebre y crucial pregunta, formulada justo antes de sentarse a jugar dominó.



“¿Vamos a jugar como caballeros ó como lo que somos?”

MONSEÑOR LEFEBVRE, ROMA Y LA INFILTRACIÓN MASÓNICA EN EL SENO DE LA FRATERNIDAD



Don Max Barret fue chofer de Monseñor Lefebvre, además de íntimo amigo. El nos ha dado a conocer pensamientos, cartas, y citas de Monseñor que se conocen poco o no se conocen en absoluto en nuestro idioma. Les presento a continuación una carta de Monseñor Lefebvre a Monseñor de Galarreta y luego una cita en donde reconoce y "percibe" la infiltración dentro de la Fraternidad. Esta entrada se basa en Le Courrier de Tychique N° 325 Carta de Monseñor Lefebvre a Monseñor de Galarreta en agosto de 1989 (extracto): Con ocasión de la nueva división provocada por el padre (..x..) en América del Sur, lo que ha probado a nuestra querida Fraternidad, me parece oportuno analizar la acción del demonio para debilitar o reducir a la nada nuestra obra.
Los autores de las diversas divisiones ¿no actúan según las dos principales tentaciones que luego se diversifican?
La primera tentación consiste en mantener buenas relaciones con el papa o los obispos actuales.
Evidentemente, es más normal y agradable estar en armonía con las autoridades que estar en conflicto con ellas, sobre todo cuando estas dificultades pueden terminar en sanciones.
La Fraternidad será entonces acusada de exagerar los errores del Concilio Vaticano II, de criticar de forma abusiva los escritos y los actos del papa y de los obispos, de apegarse con una rigidez excesiva a los ritos tradicionales y, en definitiva, de presentar una tendencia al sectarismo que la conducirá un día al cisma.
Una vez mencionada la palabra cisma, ésta servirá como un espantapájaros para asustar a los seminaristas y a su familia, conduciéndolos a abandonar la Fraternidad, siendo esto más fácil toda vez que los sacerdotes, los obispos y Roma misma pretenden ofrecer garantías a favor de una cierta tradición.
Nosotros podríamos establecer una larga lista de aquellos que nos han abandonado por estas razones.



Está claro que las consagraciones episcopales y la excomunión serían consideradas como motivos más que suficientes para dejar la fraternidad, sobre todo en lo que respecta a las garantías ofrecidas por la Roma conciliar a favor de la tradición litúrgica.
A pesar que hemos verificado numerosas veces las mentiras de la Roma conciliar en los hechos, ellos siempre tratan de nuevo porque siempre encontrarán algunos que morderán el anzuelo. Pero los errores del Vaticano II y su espíritu son permanente y públicamente confirmados por los hechos y las acusaciones. Nada ha cambiado a nivel de los principios liberales y modernistas. La fe católica continúa desapareciendo.
La mayoría de nuestros sacerdotes, seminaristas y fieles no se ilusionan y están convencidos que es imposible tener confianza en las autoridades de la Iglesia conciliar, mientras que Roma profese tales errores (Sous la Banière n° 147, enero-febrero de 2010, pág. 5)

MASONERIA CELEBRA 262 ANIVERSARIO DEL NATALICIO DEL GENERALÍSIMO FRANCISCO DE MIRANDA

Franklin Marchetti acompañado del Ilustre y Poderoso maestro Jesus Mora Figueroa, Sociedad Bolivariana de Venezuela y demás maestros de la Logia Luz del Caribe 44 de Puerto La Cruz
En un sencillo pero significativo acto, la gran familia masónica de Puerto La Cruz  representada por “La Luz del Caribe Nº 44” y “La Estrella Polar”, prepararon un programa para celebrar el Día Nacional del Masón y conmemorar el 262 Aniversario del natalicio del Generalísimo Sebastián Francisco de Miranda y Rodríguez, precursor de la Independencia y de la masonería en Latinoamérica.
Los actos que se realizaron en la Plaza Miranda de Puerto La Cruz, luego del tradicional desfile cívico Masónico que partió desde el elevado de la ciudad hasta la estatua del ilustre prócer venezolano, palabras por parte de los venerables de la Logia Luz del Caribe numero 44 y posteriormente ofrendas ante la estatua de Miranda.
Ronald Padrino y Franklin Marchetti al lado del Venerable Maestro Jesus Millan de la Logia Luz del Caribe 44
 El acto contó con la presencia del Ilustre y Poderoso Maestro Jesús Mora Figueroa, referencia masónica de la región, como maestro de Ceremonias Jesús Millán, también asistieron por la Honorable Sociedad Bolivariana del estado Anzoátegui Franklin Marchetti y Aquiles Pinto, por la municipalidad de Guanta el Dr. Ronald Padrino y por Sotillo Miguel Mejías.

Ingreso a la Hermandad

La celebración del Día del Masón todos los 28 de marzo, se hace en honor al precursor Francisco de Miranda y Rodríguez, nacido en Caracas el 28 de marzo de 1750. Estudioso y con facilidad para aprender idiomas, no tardó en hablar fluidamente inglés, francés y alemán.  Instalado en Filadelfia, donde gracias a su dominio del idioma inglés, y sus ideas republicanas, conoce y entabla, una gran amistad, con los generales Washington y Lafayette, uniéndoseles a su gesta libertaria que ya habían iniciado en contra de la corona Británica.

  Varios historiadores masónicos norteamericanos y franceses aportan valiosa información sobre la actividad masónica del caraqueño Francisco de Miranda, de quien aseguran que se inició en 1783, en una logia de Filadelfia, muy frecuentada por el famoso general francés Lafayette, quien fue su padrino de iniciación. Por las contingencias derivadas de la guerra, al parecer se perdieron los archivos de la logia donde Miranda recibió la luz masónica. Existen muchas referencias sobre la asistencia de Miranda a logias de Nueva York y de sus tertulias con George Washington en locales masónicos.
Gran Reunión Americana
En 1798, regresó a Londres, donde fundó la logia la Gran Reunión Americana. Febrilmente trabajó para preparar la expedición libertadora de Venezuela. Esta logia es cuestionada por algunos historiadores masones, porque se salía de los rituales, para dar preponderancia a los ideales de la causa republicana.  Miranda otorgaba grados de Maestros a los que destacaban por sus dotes intelectuales y por su amor a la libertad y la causa de la independencia americana. Lo que no dicen los críticos de Miranda, es que todos los próceres de la independencia americana, daban prioridad en las logias, a discusiones sobre táctica y estrategia de la lucha que libraban, porque de ello dependía en gran parte del destino de los países donde actuaban. Todos de la mano de Francisco de Miranda, abrazaron y juraron con devoción y entusiasmo patriótico, cumplir con los preceptos, que promulga la Masonería: la Libertad, la Igualdad y la Fraternidad, para luego partir, cada uno a su patria, a emprender sus respectivas gestas que culminaron con la liberación e independencia de toda la América.

De no haber sido porque Miranda sembró en los corazones de todos estos jóvenes la semilla de libertad y los preceptos de la augusta orden, difícilmente se hubiese podido realizar una empresa libertaria de esa magnitud.  Es por ello, que el padre de la masonería latinoamericana, es sin lugar a dudas el Precursor Francisco de Miranda. Inspiró la fundación de la benemérita Logia "Lautaro", que funcionaba en Cádiz, España, donde se iniciaron Simón Bolívar, José de San Martín, Bernardo O'Higgins y muchos de los más notables próceres de la independencia suramericana. Inquieto, rebelde, con extraordinaria cultura, sembró las semillas de la masonería en todos los países donde le tocó vivir. Cargado de grillos, el padre de la masonería latinoamericana, fue encerrado en varias cárceles. Primero lo llevaron al Castillo de Puerto Cabello, luego a Puerto Rico y finalmente, a la Fortaleza de las Cuatro Torres del Arsenal de la Carraca, en Cádiz, España. Murió el 14 de julio de 1818. Sus restos se perdieron en un osario común. Pero su nombre pasó a la inmortalidad, como el Precursor de la Independencia y el Padre de la Masonería Latinoamericana